El collage como medio de expresión terapéutico

Collage en Terapia

Trabajar con fragmentos

Para hablar de este material particularmente, me parece necesario comenzar hablando de su contexto y desarrollo histórico, pues en este caso, el trayecto de esta técnica nos adelanta un poco su potencialidad y simbolismo.

El collage, entendido como un medio de composición que une fragmentos y objetos de diferentes materiales, como papel, tela, fotografías, etc. según la RAE (s.f.). Es una técnica creativa propia de las vanguardias del siglo XX, creada formalmente en Francia en 1912 (de ahí la palabra collage que significa «pegar«), siendo inicialmente atribuida a corrientes revolucionarias como el Cubismo y el Dadaísmo. Así, nace como una herramienta de reforma sobre el arte en su época (Cepero, 2018).

Eruditos como E. Guigon (1995) define collage como una arte que requiere de ver algo más allá de los propios materiales, y desde ahí, pensar en este requiere de reflexionar sobre cortes y continuidades, diferencias y coincidencias, separaciones y vínculos en un proceso creativo.

Hoy se ha vuelto un método creativo popular que tiene lugar en diferentes medios, lo cual, destaca un primer aspecto valioso para su uso en terapia: el collage es una técnica accesible. Gracias a que no exige mucho dominio técnico, ni indumentaria cara o compleja, es un medio modesto y disponible para personas con diferentes capacidades y recursos, lo cual, deja fuera dificultades técnicas y da mayor posibilidad a resultados y procesos «seguros». Esta facilidad, dada además por el trabajar (usualmente) con materiales y figuras preexistentes, entrega mayor protagonismo a la imagen resultante, sin desestimar el proceso.

En este la imagen es entendida como una metáfora o símbolo, más que un objeto en sí mismo. Lo que Goodman (1967) entiende como un elemento conocido, al cual se le busca atribuir un significado diferente

la metáfora consiste en enseñarle nuevos trucos a una palabra vieja”

Goodman, N.

Desde ahí, el gesto de crear en collage se entiende como el acto de asignar significado por medio de redefinir el significado de diversos elementos, para integrarlos en uno nuevo. Y así, esta disciplina mantiene su actitud rupturista que nos impulsa a transformar (realidades, perspectivas, elementos, imágenes, etc.) para crear. Un gesto que es en sí mismo resiliente, y que ubicado en el plano interno, se pone al servicio de ayudarnos a construir(nos) y reconstruir(nos) desde nuestras experiencias y recursos.

Esto último, entendiendo que los medios visuales, sobre todo el collage, atienden nuestra capacidad de reminiscencia. Es decir, la habilidad para conectar con gestos o huellas que nos remiten a experiencias de nuestro pasado, y revivir dichos episodios (Cortés, 2016). Desde ahí, la imagen sirve como medio de anclaje y el gesto de construir con ellas, un proceso mediante el cual podemos editar nuestra percepción y relación con nuestra historia, conectándola con nuestras fantasías y deseos .

Finalmente, de forma más «práctica», y como mencioné en mi artículo anterior sobre los Materiales en Terapia, es posible añadir que el collage como técnica de trabajo es potencialmente menos ansiógena, al ser una disciplina que usualmente utiliza medios sólidos, secos y fáciles de manipular, lo que nos permite más control en su construcción. Por otro lado, al trabajar con material «prestado» de otros medios, el collage «presta» más recursos a quien lo explora, teniendo así un menor potencial proyectivo, si bien las imágenes comunican contenido inconsciente. Esto último, supone que puede ser un buen recurso para comenzar un trabajo terapéutico y/o de autoexploración, para entrar cuidadosamente a nuestro mundo inconsciente.

Desde ahí, el collage es otra forma por la cual podemos crear imágenes y elementos que actúen como medios “auxiliares del yo”, para ayudarnos a verbalizar cuestiones en ocasiones difíciles y dolorosas (Casasola y Sánchez-Guzmán, 2011). Y con esto termino, aclarando que mis observaciones no pretenden sugerir que un medio es mejor que el otro, al contrario, son invitaciones a probar y explorar los materiales sacando provecho de sus posibilidades, o en otros casos, desafiándolos al servicio de sus procesos creativos.

Referencias:

Cepero, I. (2018). Origen y Evolución del Collage hasta 1945. (Tesis de grado). Universidad de Zaragoza, Zaragoza. Link

Cortez, I. Reminiscencia a través del Tiempo. (Tesis de grado). Universidad Politécnica de Valencia, Sant Carles. LINK

Guigon, E., Historia del Collage en España, Teruel, Diputación Provincial de Teruel, Colección la Edad de Oro, 1995.

Casasola, G.; Sánchez-Guzmán, S. (2011). “Arteterapia y subjetividad femenina: construyendo un collage”. Arteterapia: Papeles de arteterapia y educación artística para la inclusión social, 6, 87-103.

Goodman, N (1976). LOS LENGUAJES DEL ARTE: Aproximación a la teoría de los símbolos. España. Barcelona. Editorial PAIDÓS.

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